jueves, 13 de septiembre de 2018

CONCIERTO ABONO A1 ORQUESTA CIUDAD DE GRANADA 28 SEPTIEMBRE 2018


CICLO SINFÓNICO.-

viernes 28 septiembre 2018 / A1
Auditorio Manuel de Falla, 20:30 horas



ANNA FUSEK, PERSONAL E INTRANSFERIBLE

Georg Philipp TELEMANN
Suite para flauta, arco y bajo continuo en La menor, TWV 55:a2


Francesco GEMINIANI
Concierto grosso núm. 12 en Re menor, op. 5, “La Follia”


Antonio VIVALDI
Concierto núm. 3 en Re mayor para flauta, arco y bajo continuo, op. 10, “Il gardellino”, RV 428


Wolfgang Amadeus MOZART
Concierto para piano y orquesta núm. 20 en Re menor, KV 466



ANNA FUSEK flauta, piano y directora

Antonio Vivaldi: Concerto for strings and bc. RV 114 Johann Sebastian Bach: Italienisches Konzert, version for soprano recorder, strings and bc. BWV 971 (arr. by A. Fusek) Antonio Vivaldi: Concerto for strings and bc. RV 157 Vivaldi/Bach: Concerto for recorder, strings and bc. RV 316/BWV 975 (arr. by A. Fusek) Johann Sebastian Bach: Concerto for two violins, strings and bc. BWV 1043, soloists: Jana Chytilová and Jiří Sycha Concerto for flautino, strings and bc. RV 443




ANNA FUSEX ENTRE LA FLAUTA Y EL VIOLÍN.-

La violinista y flautista  checa Anna Fusex, no tiene previsto ningún concierto en España durante 2016 pero si, estará con la Orquesta Ciudad de Granada en el 2018,
 guarda muy buena memoria de su primera actuación en nuestro país con uno y otro instrumento en el Teatro del Liceo de Barcelona en noviembre 2009.”El Liceu vibra con la magia de la flautista Anna Fusek”, tituló el crítico del diario El Periódico de Catalunya, refiriéndose a su intepretación como solista en el Concierto RV 443 en Do mayor para flautín, de Vivaldi. Subraya el cronista “que dejó boquiabierto al público”, tras indicar que Fusek tambien había tocado antes el violín con la orquesta.
Su último concierto en España tuvo lugar en Madrid el pasado mes de diciembre, con la Akademie für Alte Musik Berlin, y fue transmitido por TVE desde el Palacio Real. También visitó ese mismo año las ciudades de Vic y Burgos

Anna Fusek, que durante el mes de abril hará una gira por Estados Unidos con la Orquesta Barroca de Venecia y obras de Telemann y Vivaldi, ha trabajado con Andrea Marcon, René Jacobs, Christian Curnyn, Michael Sanderling, Richard Dindo, Andreas Dresen, Magdalena Kožená, Sara Mingardo y Reinhold Friedrich.
Ha trabajado también con la Berliner Philharmoniker, la Rundfunk Sinfonieorchester Berlin, Bremer Philharmoniker, la orquesta barroca Collegium 1704 de Praga, Il Pomo d’Oro, orquesta barroca La Cetra Basilea, la orquesta barroca Elbipolis  de Hamburgo, la Cappella Mediterranea y la Kammerakademie  de Potsdam.
Anna Fusek no tiene antecedentes musicales en su familia, al menos comprobables: “Las profesiones de mis antepasados son diversas: herreros, doctores, propietarios de bares, modistas. Mis padres son matemáticos, pero hasta donde recuerdo no hay músicos. En mi familia paterna siempre ha existido una leyenda que dice que la cantante Emmy Destinn, quien junto a Enrico Caruso formó pareja de cantantes de ensueño en el Metropolitan Opera a comienzos del siglo XX, podría haber sido mi bisabuela, y que podría ser cierta

Vivaldi Un Príncipe en Venecia.Pelicula sobre su vida.-



Coriosidades sobre Antonio Vivaldi, o mejor dicho Antonio Lucio Vivaldi.-(1678-1741)

Realmente se llamaba Antonio Lucio Vivaldi, y fue en la ciudad de Venecia donde nació aunque no se tiene certeza de la fecha exacta del nacimiento, pero se cree que fue el 4 de marzo de 1678.
A Antonio Vivaldi se le conoce con el sobrenombre de il Prete Rosso (El Cura Rojo) debido a que era pelirrojo y cura de la iglesia.
Vivaldi sufrió de asma. Muchas veces tuvo que abandonar cuando oficiaba misa debido a sus frecuentes ataques.
De hecho en 1737 lo acusan de que es un sacerdote que nunca da misa a lo que Vivaldi responde lo siguiente en una carta dirigida a Bentivoglio:
“No he dicho misa por espacio de 25 años y no tengo intención de volver a hacerlo, no por causa de prohibición u ordenanza alguna, sino por mi propia voluntad, a causa de una enfermedad que he sufrido desde la infancia y que todavía me atormenta.
Después de haber sido ordenado sacerdote, dije misa durante un año, pero posteriormente decidí no volver a decirla por haber tenido en tres ocasiones que abandonar el altar antes de concluir el sacrificio a causa de mi enfermedad.
Por esta razón vivo casi siempre en interiores y nunca salgo si no es en góndola o carruaje, ya que no puedo caminar sin sentir dolor y opresión en el pecho.
Ningún caballero me ha invitado a ir a su casa, ni siquiera nuestro príncipe, porque todos conocen mi debilidad.
Puedo salir a pasear después de la cena, pero nunca voy a pie. Ésta es la causa de que nunca diga misa”
Cuando el Cardenal lo excusó de oficiar más misas a causa del asma, Vivaldi consiguió un trabajo como director musical en una escuela para niñas huérfanas.
Uno de sus trabajos musicales, Arsilda regina di Ponto, fue en un principio censurado debido a un supuesto contenido lésbico.
Vivaldi tuvo varios amoríos, uno de los cuales fue con la cantante Anna Giraud.
El compositor italiano compuso la música de bodas del rey Luis XV de Francia.
El Emperador austriaco Carlos VI gustaba tanto de la música de Vivaldi que lo nombró caballero.
Vivaldi compuso más de quinientos conciertos, aparte de óperas y música sacra.
Johann Sebastian Bach admiraba tanto la música de Vivaldi que transcribió varias de sus obras.
Al morir Vivaldi en 1741 su música quedó en la más completa oscuridad.
Fueron los estudiosos de Bach en el siglo XIX, los que oyeron por primera vez de Vivaldi, ésto gracias a los antiguos manuscritos donde Bach había transcrito los conciertos de alguien llamado A.L.Vivaldi.
Se sabía quien era Bach, ¿pero quién era Vivaldi? Por fortuna se realizó una búsqueda, lo que dio como resultado el rescate de Vivaldi del olvido.
En el funeral de Vivaldi, celebrado en la catedral de Viena, cantaron los niños del coro de la catedral, entre los que se encontraba el futuro compositor Joseph Haydn.
Para finalizar y aunque todo el mundo sabe, Vivaldi compuso Las Cuatro Estaciones, “Le Quattro Stagioni”, (The Four Seasons) pequeñas historias musicalizadas de una manera única.

Sus cuatro estaciones son un homenaje musical al mundo y a la vida.


Francesco Geminiani 
1687-1762


Francesco Geminiani nació en Lucca, en la Toscana, en diciembre de 1687. A temprana edad mostró un talento considerable después de haber recibido lecciones de violín de su padre. Más tarde estudió el violín bajo Carlo Ambrogio Lonati en Milán y luego en Roma bajo el maestro famoso, Corelli. También se considera posible que haya estudiado composición con Alessandro Scarlatti durante su estancia en Nápoles.
A la edad de 20 años regresó a su ciudad natal de Lucca donde tocó el violín en la Orquesta del Pueblo durante tres años. Luego se mudó a Nápoles en 1711 para ocupar el puesto de Líder de la Orquesta de la Ópera. En ese momento ya se había convertido en un brillante virtuoso del violín; de hecho, la orquesta parece haber tenido alguna dificultad para seguirlo debido a su virtuosismo de improvisación, o, como dijo el historiador de música Dr. Burney, "sus inesperadas aceleraciones y relajaciones de la medida".
En 1714, probó suerte en Inglaterra, donde su brillante actuación de violín se reunió de inmediato con gran éxito. Londres se había convertido en un importante centro de música europeo, gracias en parte a Handel, que se había estudiado en Roma bajo la dirección de Corelli y, por lo tanto, le trajo una cierta dosis de estilo musical italiano. Geminiani obtuvo mucho apoyo de la aristocracia y de figuras destacadas en la Corte Real, y fue invitado a tocar el violín antes que Jorge I, acompañado por el clavecín nada menos que por Handel. Pronto se estableció en Londres como el principal maestro del violín, con sus conciertos, sus composiciones publicadas y sus tratados teóricos, siendo el primero y más importante "El arte de tocar el violín" (1731) que incluía toda la técnica principios del rendimiento esencial del violín.
También tenía alumnos aristocráticos, entre ellos el conde de Essex, que en 1728 intentó organizar a Geminiani sin éxito para convertirse en maestro y compositor de la música estatal de Irlanda. También fue el conde de Essex quien tuvo que rescatarlo de la cárcel después de endeudarse con su apasionada pasión por el arte y el coleccionismo. Esto puede haberlo llevado a dejar Londres por un período en Dublín en 1733, donde rápidamente se forjó una excelente reputación como profesor, intérprete, promotor de conciertos y teórico de la música. En ese mismo año, abrió una Sala de Conciertos en Dublín, utilizando los locales de arriba para la música y las habitaciones de abajo para intercambiar fotos. Sin embargo, pronto regresaría a Londres para convertirlo en su hogar permanente, aunque hizo una nueva visita a Dublín unos años más tarde.
En este período de la vida musical inglesa, como testificó el ensayista Roger North, la música de Corelli se convirtió rápidamente en la dieta básica de los jugadores y clubes de música: "Luego vino la primera consorte de Corelly que despejó el suelo de cualquier otro tipo de música". Escribió North alrededor de 1726. " Poco a poco el resto de sus consortes, y finalmente los conciertos [0p.6] llegaron, todos los cuales son para los musulmanes como el pan de vida".Ya sea por respeto a su maestro o para "sacar provecho" de la popularidad de su maestro, es una cuestión de especulación; cualquiera que sea su motivo, Geminiani basó sus primeros Concertos publicados en Corelli's Sonatas for Violin and Continuo, Op.5. Más tarde hizo más arreglos de concierto de Corelli's Trios Op.1 y Op.3, además de haber hecho arreglos desde su propio Violin Sonatas Op.4.
Sus propios Concertos, Op.2 y 3, aparecieron en 1732 y 1733, el Op.3 Concerti Grossi se encontraba entre sus obras más populares en ese momento. Los revisó y volvió a publicar en su totalidad en aproximadamente 1755. En opinión de Burney, por lo general un duro crítico de Geminiani, los conciertos Op.3 "establecieron su carácter y lo colocaron a la cabeza de todos los maestros que vivían entonces". especie de composición "( General History of Music , Vol. 4, 1789).
También publicó más conciertos como Op.7 (1746), y The Enchanted Forest, una pantomima escenificada para dos violines y violonchelo con una orquesta de dos trompetas, dos flautas, dos cuernos, cuerdas y timbales, se presentó en París en el Palacio de las Tullerías en 1754.
Como virtuoso del violín de renombre, publicó varias colecciones desafiantes de sus Sonatas de violín que requieren un toque dramático del jugador; de hecho, tal fue la dificultad de su Op.1 y 4 en particular, que muy pocos violinistas contemporáneos se atrevieron a tocarlos en público. Entre los movimientos de Sonata se encuentran las fugas y las dobles fugas, fuertes en el contrapunto imitativo y los pasajes idiomáticos de detención múltiple.
Geminiani proporcionó adornos para movimientos lentos y rápidos, así como cadencias; abogó por el uso de vibrato 'tan a menudo como sea posible'. La expresividad de su interpretación fue muy admirada tanto por Hawkins como por Burney; Tartini lo describió como "il furibondo".
Geminiani era indudablemente aficionado a organizar sus propias obras: entre sus transcripciones se encuentran las versiones de Clavecín (1741) de sus versiones Op.1 y 4 y Concerto Grosso de Op.4 (1743). Su Op.5 Cello Sonatas (publicado en París), junto con una transcripción para violín (emitida en Londres y La Haya), apareció en 1746. Alrededor de 1755 publicó versiones "modernizadas" de Op.2 y 3 Concertos, y en 1757 una disposición final de Op.1 en formato trío.
Ganó aún más fama de la publicación de una serie de tratados prácticos que fueron muy reimpresos, traducidos y parafraseados. Además de El arte de tocar el violín , Geminiani produjo Reglas para tocar en un verdadero sabor (1748), revisado un año después como Tratado de buen gusto en el arte de la música, una armónica Guida con suplemento (c.l754) , El arte del acompañamiento(c.l754) - escrito desde el punto de vista del solista - y El arte de tocar la guitarra o Cittra(Edimburgo, 1760). Cuando se consideran junto con su música y las implicaciones de las alteraciones que hizo al volver a publicar colecciones como Op.1 y 4, los tratados de Geminiani representan una importante fuente de prácticas de desempeño postcorellianas.





Otra versión del  Concierto grosso núm. 12 en Re menor, op. 5, “La Follia” 




Follia (A.Corelli) by Kurosaki Martínez Verona - da Kamera


Un resumen de la vida del gran compositor alemán Georg Philipp TELEMANN.-



Por encima incluso de sus sinfonías, los conciertos para piano de Mozart significan el más perfecto logro de la expresión sinfónica dieciochesca. En lo que respecta a la propia producción de Mozart, a excepción de sus óperas, es en dichos conciertos para piano donde queda más cabalmente plasmado lo mejor de su expresión y su aportación más firme a la historia de la música. El concierto para solista y orquesta, por lo común sólo de cuerda, consistía básicamente en una forma en tres tiempos en donde el solista se exhibía gracias a la oposición y alternancia con la orquesta, limitada a un mero papel de acompañamiento y arropamiento. De estas premisas partió Mozart en su serie de conciertos escritos en 1767. Cuando años más tarde vuelve a abordar el género, apoyado ya en una sólida formación sinfónica, Mozart lo que realmente hace es reinventar el mismo con un carácter absolutamente nuevo hasta entonces. Sus conciertos entonces presentan una gran claridad estructural enriquecida por un gran despliegue de ideas temáticas y una orquestación en donde los instrumentos de madera adquieren un notorio protagonismo.

 Entre 1784 y 1786 Mozart compuso, aparte de otras obras considerables, la asombrosa cantidad de doce conciertos para piano. El inmortal genio de Salzburgo se sirvió de ellos y de su interpretación pública para asegurar su supervivencia. Dichos conciertos, que suponen lo más granado y maduro del género, presentan como rasgo común una curiosa dualidad: Por un lado fueron las obras más personales creadas por Mozart debido a que él mismo debía ser el intérprete solista en las ejecuciones. Por otro lado, Mozart no cayó en el virtuosismo fácil solista, sino que quiso conservar el encanto que él mismo encontraba en los conciertos para solista y orquesta. Como el mismo Mozart declaró, “estos conciertos son un justo medio entre lo fácil y lo difícil, brillantes, agradables al oído pero sin llegar a ser triviales”. El pianoforte de la infancia de Mozart, de sonido tenue y ligero, se convirtió a lo largo de sus obras de madurez en el poderoso piano que llegaría a ser vehículo indispensable para la posterior expresividad romántica.

 El Concierto para piano nº20 en re menor, K. 466, es uno de los más conocidos e interpretados de toda la producción mozartiana. Terminado el 10 de febrero de 1785 y al parecer estrenado ese mismo día — según lo afirmado por el padre del compositor en una carta dirigida a su hija Nannerl y fechada el 14 de febrero — el concierto pertenece a una época en donde Mozart se encuentra en la cima como compositor. No es de extrañar entonces que Haydn confesara a Leopold poco tiempo después: –“Vuestro hijo es el compositor más grande que conozco”–  Es innegable que esta obra abre nuevas perspectivas en la evolución estética de Mozart: La elección de una tonalidad en tono menor — la misma que la de la obertura del Don Giovanni –, la valoración de las riquezas ofrecidas por la orquesta y el sentimiento de tragedia que se desprende de la ejecución durante los primeros compases bastan para probarlo.



Éste Concierto  yuxtapone el sentir barroco y clásico tradicional con el estilo melódico italiano, por esta razón se hace glosa de los dos periodos de la historia de la música.


La música barroca (1600-1750)

Una de las caracteristicas del barroco más importantes fue la música ya que este periodo destacó por ser en el que hubo grandes cambios en este arte. y seguido la música barroca se clasifica en 3 fases barroco primitivo medio y tardío teniendo las propias matices en cada periodo. La música barroca se representó por géneros como las sonatas óperas y sinfonías.
Es durante este periodo dónde surgen diferentes géneros musicales que en la actualidad se les conoce como clásicos; las cantatas, sonatas, óperas, suits y oratorias.
Durante el Barroco aparece la orquesta en donde se predominan los instrumentos de cuerda como el violín, viola y violonchelo, a los cuales se fueron añadiendo otros instrumentos de Viento y percusión.
Es de esa época el manejo del bajo continuo, siendo interpretado mayormente por uno o más instrumentos Melódicos graves como la viola el fagot y violonchelo añadiendo instrumento armónico para las acordes cómo el arpa, laúd, clave un órgano.
Durante el barroco se dio el desarrollo de la armonía tonal en la cual queda subordinada a los acordes y el ritmo de la armonía es rápido cambiando muy frecuentemente de acordes. Sobresaliendo por los fuertes constantes sonoros entre instrumentos de Cuerda viento percusión coro o un solista y orquesta.

La danza en el barroco


La danza durante el barroco fue adquiriendo una reglamentación diferenciándose de las danzas renacentistas y medievales, en las cuales perdurará un cierto desorden en los movimientos llegaron a surgir varias danzas distintivas de este periodo cómo la chacona, la tarantela, el minué, el ballet, la giga, la allemanda y el cuorante.
Haciéndose reglas para cada tipo diferente de danza coordinando los tiempos en los cuales se defiende hacer algunos movimientos mediante ritmos lentos, rápido, ternarios como binarios, con diferentes compases danza característica del barroco es el ballet la cual surgió en los bailes de la corte francesa transformándose para luego ser un baile que poco a poco para ser a ser interpretado profesionales bailarines. Señalar qué diferentes movimientos actuales del ballet fueron creados por Luis XIV quién era un asiduo bailarín
La música clásica en el periodo del clasicismo (1750-1827)


El Clasicismo es el periodo que se enmarca entre el Barroco y el Romanticismo. Desde el año 1750 con la muerte de Bach y el año 1827, con la muerte de Beethoven. El Clasicismo es la época de la Ilustración, un movimiento intelectual promovido por la burguesía y la pequeña nobleza. Su principal obra fue La Enciclopedia, que sirvió para divulgar la cultura. Esta burguesía será el nuevo público que aprecie sus obras.
La música deja de verse encerrada en iglesias y palacios y se puede disfrutar en las casas de los burgueses o en espectáculos públicos.
La música del Clasicismo es la música del equilibro, busca el orden y la claridad, que demuestra en sus melodías y armonías simples y sencillas, muy fáciles de comprender para el público. Es música refinada y elegante.

El instrumento más importante del período del Clasicismo es el Piano. La evolución del Clave (que ya hemos estudiado en la música en el Barroco) es el llamado "pianoforte". El clavecín no podía hacer sonidos más fuertes o más suaves, siempre emitía los sonidos con la misma intensidad. Su evolución podía, en cambio, variar esta intensidad según si se tocaban las teclas con mayor o menor fuerza. Los términos musicales para suave y fuerte son piano y forte, por eso este nuevo instrumento se llamó así, pianoforte, aunque con el paso del tiempo el nombre se acortó hasta ser conocido simplemente como piano, tal y como lo conocemos actualmente.
El piano permitía trabajar perfectamente las características de equilibrio orden y sencillez del clasicismo, trabajando a la vez melodías y armonías que encajaban dentro de lo que tenían que ser en el período clásico sin problemas.
Los tres grandes músicos del Clasicismo son Hydn, Mozart y Beethoven, que trabajaron en Viena, la ciudad más importante en contexto musical.



HASTA PRONTO



miércoles, 23 de mayo de 2018

CONCIERTO FUERA DE ABONO FINAL DE TEMPORADA ORQUESTA CIUDAD DE GRANADA VIERNES 25 MAYO 2018



jueves 24 y viernes 25 mayo 2018
AUDITORIO MANUEL DE FALLA, 20:30 h

LA NOVENA DE BEETHOVEN

Ludwig van BEETHOVEN (1770-1827)
Sinfonía núm. 9 en Re menor, op. 125, “Coral”
(Friedrich Schiller)
BERNA PERLES soprano
KARINA DEMUROVA mezzosoprano
AIRAM HERNÁNDEZ tenor
SEBASTIÀ PERIS bajo
CORO DE LA ORQUESTA CIUDAD DE GRANADA
(Héctor Eliel Márquez director)
COROS MIEMBROS DE “GRANADA CANTA LA NOVENA”
Coral Al-Bojaira de Cájar (Puri Cano Martínez, directora)
Coral Lauda (Pilar Martín García, directora)
Coral Pueri Cantores María Briz (José Martínez González, director)
Coro Canticum Novum (Jorge Rodríguez Morata, director)
Coro de Cámara Ars XXI (Pablo Guerrero Elorza, director)
Coro de Cámara de la Capilla Real de Granada (Ana Mª Fernández Vivas, directora)
Coro del Departamento de Historia y Ciencias de la Música de la Universidad de Granada (Alberto Muñoz, director)
Coro de voces graves ‘Amigos del Manjón’ (Eugenia Aivar, directora)
Coro de la Universidad de Jaén (Mercedes Castillo y Mª del Coral Morales, directoras)
Coro Divino Maestro (Alfonso Gúzmán, director)
Coro Manuel de Falla (Jorge Rodríguez Morata, director)
Coro Nuevas Voces de la Facultad de Ciencias del Trabajo de la Universidad de Granada (Victoria Ortí, directora)
Miembros de la Coral Universitaria de Murcia (Jorge Losana, director)
Miembros de la Coral Virgen del Mar de Almería (Joaquín Torrecillas, director)
Orfeón de Granada (Pablo Guerrero, director)
ANDREA MARCON director
Ludwig van Beethoven fue un genio. Compuso 343 obras en total, incluyendo nueve sinfonías, una ópera, dos misas, 32 sonatas para piano, cinco conciertos para piano, un concierto para violín, un triple concierto para violín, violonchelo, piano y orquesta, 16 cuartetos de cuerda, 10 sonatas para violín y piano, cinco sonatas para violonchelo y piano y decenas de obras más, de menor tenor. 138 de sus obras fueron numeradas por él mismo, mientras que 205 fueron conocidas y publicadas luego de su muerte.
Entre todo su legado hay una pieza que destaca, y no solo por su belleza musical, sino por todo lo que significó para la música y el arte en general. La 9ª Sinfonía de Beethoven resignificó a la música clásica y cambió su rumbo para siempre. 

Fue la primera sinfonía en introducir la percusión

. La introducción de instrumentos de percusión en el cuarto movimiento de la Novena Sinfonía marcó para siempre un cambio rotundo en la composición de las orquestas.

Fue la primera sinfonía en introducir el coro

El cuarto movimiento, además de la percusión, introduce un elemento mucho más revolucionario: el coro. Esto atrajo a grandes críticos que intentaron desprestigiar la obra de Beethoven, el propio Giuseppe Verdi dijo tras el estreno de la sinfonía, en 1824: «Los primeros tres movimientos son maravillosos, todo termina muy mal en el ultimo». A pesar de las críticas, la Novena Sinfonía dio comienzo al género de la sinfonía coral, que tuvo gran éxito durante el romanticismo —siglo XIX y principios del XX— hasta el comienzo del impresionismo musical.

 Marcó el final del clasicismo, y el inicio del romanticismo musical

La música clásica se caracteriza, entre otras cosas, por la rigidez de su estructura. Las innovaciones que Beethoven introdujo sentaron un precedente único en la historia y marcaron el comienzo del romanticismo musical, mucho más emocional y desestructurado. Por este motivo se dice que Beethoven fue el último clásico y el primer romántico, aunque los límites temporales de los movimientos artísticos no son tan fáciles de establecer.

Oda a la Alegría, 
Los versos introducidos por Beethoven son, en realidad, un poema de su amigo Friedrich Schiller quien se lo cedió. El poema, originalmente nombrado Oda a la Alegría, fue ligeramente modificado por Beethoven por motivos de ritmo y métrica. 

"La Música es una revelación más elevada que toda la sabiduría y la filosofía..." Ludwig van Beethoven.
"Feliz aquel que, habiendo aprendido a triunfar de todas las pasiones, pone su energía en el cumplimiento de los deberes que impone la vida sin inquietarse del resultado. El objetivo de tu esfuerzo debe ser la acción y no lo que esta genera. No seas de aquellos que, para actuar, necesitan de este estímulo: la esperanza de la recompensa. No dejes que tus días transcurran en la ociosidad. Sé laborioso, cumple tu deber, sin preocuparte de las consecuencias, de los resultados, beneficiosos o adversos. Esta indiferencia traerá de vuelta tu atención hacia las consideraciones espirituales. Busca un refugio solamente en la sabiduría, porque aferrarse a los resultados es causa de desgracia y de miseria. El verdadero sabio no se ocupa de lo que es bueno o malo ante el mundo. Razona siempre en este sentido: es el secreto de la vida."
Ludwig van Beethoven.


HASTA PRONTO.-


domingo, 13 de mayo de 2018

UNA HORA DE CÁMARA SIGLO XX SHOSTAKOVICH AUDITORIO MANUEL DE FALLA DOMINGO 13 MAYO 2018




UNA HORA DE CÁMARA O.C.G. AUDITORIO MANUEL DE FALLA.
Domingo, 13 de mayo de 2018 · 12 h
Dmitri SHOSTAKOVICH (1906 – 1975)
Cuarteto de cuerda núm. 8 en Do menor, op. 110
Largo
Allegro molto
Allegretto
Largo
Cuarteto Polifonía
Berdj Papazian violín
Atsuko Neriishi, violín
Josias Caetano viola
Arnaud Dupont violonchelo

Shostakovich había viajado en 1960 a Dresde  ciudad de la República Democrática Alemana , para "trabajar" (utilizando la expresión del propio autor) con el director de la película Cinco días, cinco noches,cuya música estaba componiendo. Y en los ratos libres que le dejó ese "trabajo" (una composición poco relevante para un film que se proyectó por vez primera al año siguiente y del que sólo se conserva una pequeña parte), en tres días, del 12 a 14 de julio, salió de su pluma una de sus más relevantes y representativas páginas de esa época, el Cuarteto núm. 8. Shostakovich escribió en la primera hoja de la partitura
"Dedicado a la memoria de las víctimas del fascismo y de la guerra".
Sin embargo, su hija Galina ha repetido en multitud de ocasiones que cuando su padre acabó este cuarteto, afirmó "Me lo dedico a mí mismo". Lo que, observando el programa temático sobre el que está trazado, tiene una lógica aplastante. La página es como un retrospectiva, como un resumen de los dolorosos y difíciles años pasados, trazada sin titubeos, con una firmeza y una fuerza expresiva fabulosas, con una seguridad que hacía tiempo se echaba de menos en sus obras. Pero dejemos hablar al propio compositor, tan irónico e implacable como su misma música:
"He escrito un cuarteto que no tiene ninguna utilidad para nadie y que desde el punto de vista de las ideas es un fracaso. Pensé que, una vez muerto, nadie dedicaría una obra a mi memoria. Así que decidí hacerlo yo mismo (...) Existen referencias a Wagner
(El ocaso de los dioses) y a Tchaikovsky (segundo tema del primer movimiento de la Sinfonía núm. 6 "Patética"), sin olvidar mi Sinfonía núm. 10. Se trata por tanto de una mezcolanza. El carácter seudotrágico de este cuarteto está en que al escribirlo derramé tantas lágrimas como la orina que elimino después de media docena de cervezas". Y después continúa: "Tal vez ha desempeñado cierto papel en todo esto una especie de entusiasmo por mi propia persona, que pronto se desvanece y deja una especie de resaca en forma de autocrítica".
Está escrito en cinco movimientos, una vez más sin interrupción.
El primero, Largo, se abre con un monograma que se
va a repetir como motivo principal de los otros cuatro tiempos.
Es el mismo que da vida al Concierto para violín núm. i y a la
Primera Sinfonía: Re-Mi bemol-Do-Si, o lo que es lo mismo las notas correspondientes a las iniciales D.Sch. El motivo entra en la transición de una voz a otra y se va transformando hasta alcanzar
la faz de la introducción de la Primera Sinfonía. Esta misma
obra vuelve a ser citada en el segundo tema del movimiento,
antes de alcanzar el paso a un vivísimo scherzo en el segundo tiempo, Allegro molto, uno de los pasajes de mayor garra del ciclo, que sin duda posee parecido carácter al del tercer movimiento de la Octava Sinfonía. También hay referencias al Finale del Trío núm. 2. El tercer movimiento es otro scherzo, un vals fantasmagórico de fuerte contenido cromático, en el que se cita, hasta en dos ocasiones, el tema inicial del Concierto para violonchelo núm. 1. El cuarto tiempo es un requiem inspirado en un canto revolucionario
(Torturado hasta la muerte en la cárcel), cuyo material
temático se entremezcla con un aria de la "Lady Macbeth ".
Shostakovich cierra la obra de forma brillante y definitiva con una gran fuga en el Largo final, basada en el motivo principal y que acaba enlazando con el primer movimiento: música de un tirón y absolutamente cíclica, de una pieza, sin la más mínima fisura, sin la menor concesión. Pocas veces volveremos ya a escuchar un Shostakovich tan personal, seguro y único. El recorrido será todavía largo, pero otra vez, tras la escucha de una obra importante de Shostakovich, nos parece haber alcanzado una meta. No es así.-
Cuando visionen esta versión ,comprenderán que no tiene nada que ver con la interpretacion en el Auditorio Manuel de Falla, este domingo de mayo, por los músicos de la O.C.G.

Falta expresión y sentimiento, calma en los pasajes lentos,para llegar  al éxtasis,con la tristeza de la situación,  energía y contundencia con rabia con la folkclórica rusa, en los pasajes rápidos, no olviden el estado anímico del compositor después del tratamiento a su persona y familia por parte de 
 Iósif Stalin

HASTA PRONTO.--

miércoles, 2 de mayo de 2018

CONCIERTO ABONO B4 BEETHOVEN SINFONÍAS ORQUESTA CIUDAD DE GRANADA VIERNES 4 MAYO SÁBADO 5 MAYO 2018


viernes 4 mayo 2018
Auditorio Manuel de Falla
BEETHOVEN SÍNFONIAS
Leonora III, obertura, en Do mayor, op. 72b
Ludwig van BEETHOVEN    
Abscheulicher! Wo eilst du hin? (aria Leonora)
Ludwig van BEETHOVEN       
Ah! Perfido
, aria de concierto, op. 65
Ludwig van BEETHOVEN
Sinfonía núm. 6 en Fa mayor, op. 68, “Pastoral”
BERNA PERLES soprano
GIANCARLO ANDRETTA director

Beethoven nunca mostró un interés particular por componer óperas. Sin embargo, Fidelio o el amor conyugal es una verdadera obra maestra que ocupa un lugar significativo dentro de la historia de la música como pieza de transición del clasicismo al romanticismo. En manos del genio de Bonn, el argumento —originalmente un drama escrito en 1798 por Jean-Nicolas Bouilly a partir de un hecho aparentemente real ocurrido durante la Revolución francesa y que ya había servido de inspiración para las óperas Léonore, ou l’amour conjugal de Pierre Gaveaux (1798), Leonora de Ferdinando Paër (1804) y L’amor coniugale de Simon Mayr (1805)— se convierte en una poderosa historia de sacrificio personal, heroísmo y, sobre todo, lucha por la libertad y la justicia.
Como sucedió con otras de las grandes obras de Beethoven, Fidelio pasó por varias revisiones y correcciones antes de encontrar su forma definitiva. En 1805, el compositor estrenó una primera versión, con libreto de Joseph Sonnleithner, en el Theater an der Wien. Sin embargo, Fidelio (que entonces todavía era Leonora) tuvo una fría acogida por parte del público. Beethoven preparó inmediatamente una nueva versión, para la que contó con la ayuda de Stephan von Breuning en la revisión del libreto. Este segundo Fidelio se estrenó en el mismo teatro en 1806, y tuvo un éxito moderado, pero un conflicto entre Beethoven y el director del recinto obligó al compositor a retirar su partitura. Finalmente, en 1814 decidió revisar a profundidad una vez más su ópera: suprimió pasajes, simplificó escenas, quitó uno de los tres actos y, con la ayuda de Georg Friedrich Treitschke en el libreto, dio una nueva dimensión dramática a los personajes. Esta versión definitiva se estrenó con gran éxito en el Kärntnertortheater de Viena el 23 de mayo de 1814, y es la que se ha seguido representando hasta nuestros días.
Es quizás uno de los personajes más emotivo, una heroína de la época. Leonora es la mujer de Florestán, un preso político que está encarcelado hasta el aislamiento. Es más, el gobernador de la prisión, Pizarro, pretende eliminarlo de la faz de la tierra. Leonora decide que su única opción pasa por entrar en el recinto del único modo posible:haciéndose pasar por un chico joven y ganarse la confianza de Rocco,carcelero.En lo más profundo de su ser, el sentimiento de Leonora es llegar hasta su marido. Es el momento de su aria conocida y que aqui tratamos.El consuelo es su objetivo.
El destino del preso político es la muerte. Rocco le informa a Fidelio(el nombre que Leonora adopta dentro de la cárcel) que le ha ido reduciendo la dosis de comida pero el desenlace final lo realizará el propio Pizarro. El menester en ese momento es cavar una tumba cerca del calabozo.Los lamentos de Florestán llegan al corazón de Leonora, mayor dolor es verlo camino de su fin, casi pedirlo. Cuando aparece Pizarro vemos el momento cumbre de la ópera: Fidelio se muestra lo que es ante Pizarro, Rocco y Florestán: ella es la mujer del preso, la que ha llegado a la prisión para salvarlo y para ello empuña un arma.

La llegada del ministro, desconocedor de lo que está sucediendo en la prisión, hace que el propio Pizarro tenga un doble pensamiento: o los mata a los dos(Leonora y Florestán) o tiene que salir de esa zona porque, en sí, no tiene opción de salir de la prisión sin encontrarse con el ministro. En ese momento, marido y mujer exaltan su amor y admiración por el gesto salvador. Rocco les indica que deben subir a la superficie para que se sepa la verdad.

Leonora III, obertura, en Do mayor, op. 72b


Fidelio Ópera completa subtitulada en español.-


Otra versión subtitulada en español.-




Abscheulicher! Wo eilst du hin? (aria Leonora)




Ramón Gener, gran divulgador musical, escritor y Licenciado en Humanidades, explica la Ópera FIDELIO.       ENLACE:

http://www.rtve.es/alacarta/videos/this-is-opera/this-is-opera-fidelio/3310574/


LEONORA   (aria de Leonora)
                                                                        
¡Oh, abobinable! ¿Adónde te diriges?                                                                       
¿Qué tramas, llevado por tu odio?
La compasión, la humanidad,
¿no ablandan tus entrañas de tigre?
Igual que las olas del mar,
se agitan en tu alma, la ira y la saña,
así se me aparece un arco iris
brillando sobre las oscuras nubes.
Tanta paz
me recuerda los viejos tiempos
y calma mi sangre axaltada.
¡Ven esperanza, no dejes
que desfallezca mi último anhelo!

¡Oh, ven! Ilumina mi meta que aunque
esté lejos, el amor la alcanzará.
Yo seguiré mis impulsos,
no desfalleceré,
¡el deber de esposa fiel
me guía!
¡Oh tú, por quien tanto he sufrido,
¡si alcanzara el lugar
donde la maldad te tiene encadenado,
y llevarte consuelo!
Yo seguiré mis impulsos,
no desfalleceré,
¡el deber de esposa fiel
me guía!

Ah! Perfido, aria de concierto, op. 65

Lleva el Opus 65 y su duración aproximada es de 15 minutos. Presenta tremendas dificultades de ejecución para la cantante designada, generalmente una soprano dramática o una mezzosoprano con fácil extensión en el agudo.
El tema es el abandono y la diatriba del personaje femenino hacia su amado que la ha traicionado, constando de tres secciones: recitativo, aria y cabaletta.
Fue dedicada a la condesa Josephine von Clary Clam-Gallas.

TEXTO: (en español)
Ah! pérfido, perjuro,
Traditor Barbaro, ¿te vas?
¿Y estas son tus últimas hojas?
¿Dónde se suponía una tiranía más cruel?
Vete, sinvergüenza! ve, incluso si huyes de mí,
La ira de los dioses no huirá.
Si hay justicia en el cielo, si hay misericordia,
¡Todos competirán para castigarte!
Seguidor de las sombras, presente, donde quiera que vaya,
Veré mi venganza,
Ya los disfruto imaginando.
Ya veo rayos relampagueando.
¡Ah, no! Para, vindici Dei!
Salva ese corazón, hiere el mío!
S'ei ya no es lo que era, soy lo que era,
Para él vivió, ¡quiero morir por él!
Por piedad, ¡no digas adiós!
De ustedes privados de lo que haré?
Tú lo sabes, mi hermoso ídolo!
Me preocupa que voy a morir.
¡Ah cruel! ¡Quieres que muera!
¿No tienes piedad de mí?
Por qué llegar a quienes te adoran
¿Tan misericordia bárbara?
Usted dice si está tan preocupado
¿No soy digno de compasión?




Considerado el último gran representante del clasicismo vienés (después de Gluck, Haydn y Mozart), Beethoven consiguió hacer trascender la música del romanticismo, influyendo en diversidad de obras musicales del siglo XIX.
La Sinfonía nº 6 en fa mayor, Opus 68 "Pastoral" fue acabada por Beethoven en 1808. Es una de las pocas obras de música programática de Beethoven y la subtituló "Recuerdos de la vida campestre".
Fue compuesta al mismo tiempo que la quinta sinfonía, y estrenada junto a ésta, por lo que fue recibida más fríamente por la crítica. A pesar de ello, la obra se ha convertido en una de las obras principales del repertorio sinfónico.
La sinfonía rompió con el molde clásico al tener cinco movimiento, en lugar de los cuatro típicos, Los movimientos son:
  • "Despertar de alegres sentimientos con la llegada al campo" : Allegro ma non troppo.
  • "Escena junto al arroyo": Andante molto mosso.
  • " Alegre reunión de campesinos": Allegro.
  • " Relámpagos. Tormenta": Allegro.
  • " Himno de los pastores. Alegría y sentimientos de agradecimiento después de la tormenta" Allegretto.

PRIMER MOVIMIENTO:

Una ingenuidad y sencillez de carácter rústico impregna todas las melodías y armonías de la música del primer movimiento. Las primeras fases diáfanas y ondulantes estalecen el ambiente y el humor de todo lo que sigue después. Los sonidos de la Naturaleza suelen repetirse, lo mismo hace Beethoven en este Movimiento y su música resulta tan alegre e inagotable como el canto de los pájaros. El paso a un segundo tema, técnicamente ortodoxo, se realiza de una manera completamente natural, dando más amplitud a los primeros sonidos y realzando este efecto con juguetonas sacudidas en la madera. El segundo tema avanza por la tónica y dominante. Una acumulación de frases repetidas en las tonalidades en sí bemol, re, sol, mi, la, re, sol menor y do, dan el esquema tonal del desarrollo y un vigoroso clímax conduce a la vuelta del tema del principio. En la recapitulación se introducen nuevos contratemas de gran belleza. La sencillez se combina con un sentimiento acogedor que va envolviéndonos con su inefable gracia. los tresillos de la coda nos llevan imperceptiblemente a la figura del principio, la cual se aleja flotando en el aire. Inesperadamente, seis acordes altos preceden un final que lentamente se sumerge en un profundo silencio.

SEGUNDO MOVIMIENTO:

Las fuerzas de la naturaleza están representadas en el vigoroso impulso del Andante, pues aquí Beethoven nos habla no solamente de la paz de la Naturaleza, de la quietud que se disfruta junto al arroyo y del eterno fluir del agua, sino también del poderoso y a la vez tranquilo crecimiento e incesante movimiento cósmico. Violoncelos con sordina cantan la eterna canción del arroyo, los pájaros gorjean en las ramas de los árboles y su coro se transforma en una melodía prolongada que se agita a lo lejos en el aire. Un nuevo tema en fa mayor indica el principio del desarrollo (el movimiento está en forma de sonata) y un clímax espléndidamente orquestado conduce a una vuelta a los primeros temas. Al final el ruiseñor (flauta), la codorniz (oboe) y el cuclillo (clarinete) cantan sus cadenzas y con esta suave coda la música va debilitándose hasta desaparecer tranquilamente
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TERCER MOVIMIENTO:

¿Se ha escrito alguna vez un scherzo más bucólico y humorístico que éste? Aquí están ciertamente los músicos de aldea que no acaban de dominar sus instrumentos (el fagote está desacompasado y el oboe por poco deja escapar la ocasión de intervenir) sin embargo, consiguen marchar juntos y la fiesta y el baile siguen imperturbables. Un cambio del compás ternario al binario señala la llegada de una pesada y ruidosa danza muy parecida en su ritmo y melodía a la música popular de las provincias renanas. Pero vuelve un ritmo más alegre y los danzantes están tan absortos en su diversión que no oyen el lejan rumor de la tempestad que se acerca.
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CUARTO MOVIMIENTO:

De pronto, descarga sobre ellos la tormenta con toda su furia y aquí la música tiene una violencia vívidamente descriptiva. Innumerables compositores, antes y después de Beethoven, han escrito música de tempestad y muchos han imitado el retumbar del trueno (cuerdas bajas, metal y timbales) y el chasquido del rayo (cuerdas altas y madera), pero no se conoce ninguno que haya empleado esos medios de una manera más lógica y apropiada que Beethoven. El ruido no es lo más importante, aunque tiene aquí cierta trascendencia. La fuerza de esa música violenta y tumultuosa, proviene de una serie de modulaciones, los cambios de una tonalidad a otra, aunque sean afines, no son cosa trillada y vulgar en la construcción reiterativa del clímax. La entrada de los trombones marca el momento culminante de la tempestad, la cual va cediendo hasta que sólo se oyen murmullos lejanos; entonces aparece una frase radiante en el oboe, de nuevo brilla el sol y una escala ascendente en la flauta conduce tranquilamente y sin solución de continuidad, al último movimiento.´

QUINTO MOVIMIENTO: 

Este es un canto de acción de gracias de los pastores. Las inflexiones del clarinete y la trompa irrumpen en el tema feliz de este movimiento rondó. Repetido tres veces, la útima en el registro más bajo de toda la orquesta, da orígen a una deliciosa transición, la cual a su vez nos vuelve a una versión embellecida del tema rondó. A cada reaparición, un inagotable acompañamiento contrapuntístico mantiene el constante desarrollo de la música, proporcionándole variedad y contraste con la mínima cantidad de material temático nuevo. El final es característico, una trompa con sordina recuerda las inflexiones con que empieza el movimiento y los sonidos tienden a desvanecerse. De repente, dos acordes altos irrumpen violentamente en sus tranquilas y nostálgicas meditaciones y en esta inesperada nota decisiva termina la Sinfonía.





HASTA PRONTO.-