sábado, 16 de febrero de 2019

CONCIERTO ABONO A/7 S/4 ORQUESTA CIUDAD DE GRANADA VIERNES SABASO 15 Y 16 FEBRERO 2019



viernes 15 febrero 2019 / A7
Auditorio Manuel de Falla, 20:30 horas

LAS TERCERAS DE SCHUMANN Y BRAHMS

Robert SCHUMANN
Sinfonía núm. 3 en Mi bemol mayor, op. 97, “Renana”
 Johannes BRAHMS
Sinfonía núm. 3 en Fa mayor, op. 90
ANDREA MARCON director

Robert SCHUMANN
En el otoño de 1850 fue nombrado Director Musical Municipal de la ciudad de Dusseldorf, en donde la naturaleza atractiva y amistosa de la ciudad renana le inspiró para escribir una nueva sinfonía: La llamada Sinfonía Renana publicada ese mismo año con el nº 3 de las de su catalogo que, de hecho, fue su última composición sinfónica. La Sinfonía en re menor, publicada al año siguiente con nº 4, era la revisión de un trabajo previo del año 1841.
La tercera es la única de las sinfonías dedividida en cinco movimientos en lugar de los acostumbrados cuatro. Realmente no era algo original pues ya Beethoven y Héctor Berlioz  habían incluido un movimiento adicional en sus sinfonías de carácter programático (La Pastoral de Beethoven y la Sinfonía Fantástica de Berlioz.)
no tenía para esta sinfonía un programa específico y no fue él quién la subtituló Renana. Únicamente se limitó a comentarle a su editor Fritz Simrock, cuando le envió el manuscrito, que la obra “quizás reflejase aquí y allá algunos aspectos de la vida renana”. Fue Simrock quién añadió el subtítulo de Renana a la obra en la confianza de que ello ayudase a su popularidad y por tanto a su venta.
La Sinfonía fue compuesta en tan sólo cinco semanas y su estreno tuvo lugar el 6 de febrero de 1851. La dirección de la orquesta corrió a cargo del propio Robert Schumann y la composición fue acogida de manera entusiasta por los asistentes al evento. 
El Rin ha representado siempre en Alemania un icono para su mitología, su arte y su música. había querido componer, desde sus tiempos de vecino de la ciudad de Dresden, una sinfonía basada en el río. Tal vez  algunas de aquellas  ideas de entonces se materializaron en el pentagrama respirando los aires de las riberas del Rin en Düsseldorf. 
Sea como fuere la tercera sinfonía es en muchos aspectos la mejor de todas. Dotada de una expresión romantica fresca y espontánea, rica en matices, como sólo tienen algunos de sus primeros trabajos orquestales y su Concierto para piano y orquesta en la menor Op. 54 de 1841.
Sus tres primeros movimientos y el finale, sin duda, presentan motivos de una sinfonía semi-programática. Así, el primer movimiento es una reflexión sobre la vigorosa vida a lo largo del curso del Rin; el segundo tiene la condición de una encantadora danza campesina (un scherzo con ritmo de Ländler); el tercero, un delicado intermezzo, sugiere un florido y bucólico paisaje, y el quinto representa un exuberante finale.
Sin embargo el cuarto movimiento confiere a la obra una nueva dimensión que contribuye de manera decisiva al carácter general de la sinfonía. Este movimiento bebe, en su concepción musical, de la indeleble impresión que experimentó durante la ceremonia de elevación al cardenalato del Arzobispo  von Geissel en la Catedral de Colonia. Originalmente Robert Schumann indicó en el movimiento “Im Charakter der Begleitung einer feierlichen Ceremonie” (A la manera del acompañamiento de una ceremonia solemne). Pero en la partitura publicada por Fritz Simrock el encabezado del movimiento dice simplemente Feierlich, solemne. El solemne esplendor de la ocasión que nos es transmitido por los trombones, esos que aparecen aquí por primera vez en la sinfonía.
La salud mental de se descompuso de una manera dramáticamente acelerada después de 1850. El compositor nunca más alcanzó esa felicidad relajada y atractiva, sin complicaciones, que de manera tan evidente, y en tal alto grado, alcanzó con esta preciosa Sinfonía Renana.



 Johannes BRAHMS
La “Sinfonía Nº 3 en fa mayor” Op.90 fue compuesta durante el verano de 1883 en la ciudad balnearia de Wiesbaden, quizás para estar al lado de Hermione Spies, una joven cantante que le había servido de inspiración para algunas canciones. Se estrenó el 2 de diciembre de 1883 en Viena con la Orquesta Filarmónica bajo la dirección de Hans Richter con un gran éxito, pese a los silbidos de un pequeño grupo de partidarios de Bruckner y Wagner. Luego se presentó en Berlín bajo la dirección de Joachim el 4 de enero de 1884.con tanto éxito que se hicieron varias audiciones de la obra. El propio Hans von Bülow, antes enemigo de Brahms, pero ahora convertido en uno de sus admiradores más fervientes, la dirigió en Meiningen el 3 de febrero de 1884, siendo uno de los más importantes divulgadores de la obra.
El primer movimiento allegro con brio, empieza con tres acordes de los instrumentos de viento que se repetirán a lo largo de la obra. Son tres notas ascendentes, fa, la bemol, fa, las cuales según la nomenclatura alemana se convierten en F, Ab, F, su propia divisa tomada en 1856, “Frei aber Froh”, libre pero alegre. Estas notas sirven de base al primer tema presentado por los violines en notas descendentes. Es un tema heroico que se inspira en la tercera Sinfonía de Schumann, con rasgos de grandeza. En contraste el segundo tema es lírico de tipo pastoral y es presentado por el clarinete. La exposición termina de un modo más agitado. Luego se repite la exposición, que algunas veces es omitida por algunos directores que pasan directamente a la sección de desarrollo.
En el desarrollo el tema pastoral aparece de forma más agitada en cuerdas y fagots. Destaca la entrada de un solo de trompa tocando el motivo inicial de tres notas en varios tonos. Termina con unas frases sombrías basadas en el tema principal que darán paso a la reexposición. Los temas principales se repiten nuevamente en otros tonos llegando a una elaborada sección de coda en el que destacan el tema principal y el motivo de tres notas enunciados apasionadamente con grandes recursos contrapuntísticos.
El segundo movimiento andante está construido en forma de lied o canción sin palabras. El clarinete actúa como solista presentando el tema principal. Fagots y clarinetes sostienen el motivo con ecos de violas y violoncelos. La parte central es más oscura presentando un nuevo tema. Sigue una amplia sección de desarrollo. En la parte final se repite la primera parte del movimiento, terminando con una coda que expresa un sentimiento de paz.
El tercer movimiento poco allegretto, es el más famoso y conocido de la sinfonía. Se debe a la maravillosa melodía que compone su tema principal. Tiene la forma ternaria del scherzo con su trio, pero se aleja totalmente de su espíritu. Su forma es mas parecida a un interludio o a una romanza  Se compone de un tema en forma menor de tono melancólico que se repite seis veces. Lo presentan los violoncelos, luego los violines y la trompa, y finalmente son acompañados por la flauta. Después de una breve sección central basada en una frase de tres notas, vuelve el tema principal, esta vez interpretado por la trompa, el oboe y finalmente por los violines y violoncelos.
El último movimiento allegro nos presenta el tormentoso finale. Empieza con un misterioso tema principal. El segundo tema en contraste es alegre y rítmico. Brahms muestra ahora toda su fuerza empleando elementos contrastados en tonos mayores y menores. El desarrollo se basa en temas cortos que van cambiando constantemente llegándose al clímax de la obra. Luego los elementos tormentosos van desapareciendo, escuchándose de nuevo el tema de Schumann empleado en el primer movimiento. Los metales sobre el fondo de las cuerdas en arpegios, nos presentan en forma de coda, el crepúsculo que sigue a un día de tormenta.
Estimulado por el gran éxito conseguido por su tercera sinfonía emprendió pronto la tarea de escribir una nueva
 
HASTA PRONTO

jueves, 24 de enero de 2019

CONCIERTO ABONO A/6 ORQUESTA CIUDAD DE GRANADA VIERNES 25 ENERO 2019



viernes 25 enero 2019 / A6
Auditorio Manuel de Falla, 20:30 horas

EXTRAORDINARIOS DESCONOCIDOS… Y BEETHOVEN


Dos grandes compositores,del periodo clásico, nacidos en Viena Antón EBERL y Carlos ORDOÑEZ contemporáneos de Mozart y Beethoven, su música de alta calidad y según algunos críticos superior a los dos genios.

Anton EBERL
Sinfonía en Mi bemol, op. 33

Carlos de ORDÓÑEZ
Concierto para violín y orquesta en Re mayor, Brown II:D1

Ludwing van BEETHOVEN
Las criaturas de Prometeo (selección), op. 43

MASSIMO SPADANO violín y directo

 Anton Eberl (13 de junio de 1765 - 11 de marzo de 1807) a compositor, profesor y pianista austríaco del período clásico.
Eberl nació en Viena y estudió piano y composición de varios profesores, incluido Mozart. Además de ser un destacado compositor, fue pianista de los primeros clasificados y realizó giras por toda Europa.
Se sabe que Eberl ha sido activo e influyente en Rusia, especialmente en San Petersburgo (donde se presenta el estreno ruso de la creación de Haydn) y, por lo tanto, en lo que trabaja un campeón de sus contemporáneos. En Viena se lo considera igual y frecuentemente se respira como Beethoven (se juzgó que Eberl era superior).
Escribió más de 200 obras en casi todos los géneros. Los números de obra dados a sus obras no guardan relación con la realidad. La mayoría de sus obras han desaparecido.
No había ningún compositor cuyas obras fueran más frecuentemente interpretadas como de Mozart que de Eberl. Mozart contra el uso de su nombre en las composiciones de Eberl. Mozart había muerto. Eberl, un amigo y estudiante del gran hombre. Finalmente, publicó el siguiente aviso en un periódico alemán ampliamente leído: "Sin embargo, a pesar de que puede ser que los conocedores sean capaces de juzgar estos trabajos a los productos de Mozart, no puedo permitir que el público musical quede bajo este delirio ". A pesar de esto, sus obras siguieron publicándose bajo el nombre de Mozart.
A 16 años de haber fallecido, el compositor austriaco Anton Eberl ha estado haciendo una reaparición póstuma.

 Anton EBERL Sinfonía en Mi bemol op.33

Mov.I: Andante sostenuto - Allegro con fuoco e vivace Mov.II: Andante con moto Mov.III: Menuetto. Allegro vivace Mov.IV: Finale. Allegro assai

       

Carlos de ORDÓÑEZ

Nació en Viena el 19 de abril de 1734. Empezamos con un compositor vienés al parecer de origen español por su apellido. En Austria está registrado como Karl von Ordonez. La verdad es que no conocemos nada cierto sobre la vida de Ordoñez pues un incendio en 1927 del Palacio de Justicia vienés destruyó probablemente muchos documentos que podrían ser analizados por los musicólogos.
 En primer lugar no fue un músico profesional. Trabajaba como empleado en la Corte Regional de la Baja Austria. Parece ser que era un hijo ilegítimo de un noble. Por su carácter dentro de la nobleza no podía dedicarse profesionalmente a la música considerada en aquella época como un trabajo inferior.Probablemente estudió en la Ritterakadenmie, la escuela de la nobleza vienesa y para prepararse para su vida profesional habría estudiado en la Universidad de Viena. No sabemos nada de su formación musical pero al ser un buen violinista se deduce que estudió este instrumento desde pequeño y también la interpretación por medio de teclados.Trabajó como violinista en la Tonkünstler Societät desde 1771 a 1780, que frecuentemente interpretaba sus obras. Era una sociedad dedicada a recaptar dinero mediante conciertos públicos para las viudas y huérfanos de músicos y como Kammermusikus en la orquesta de cámara imperial.Enfermo de tuberculosis tuvo que abandonar su carrera de intérprete en 1783, además de su trabajo como funcionario del estado, lo cual en una época en que no existía la seguridad social le causó un gran desastre financiero. Murió el 6 de septiembre de 1786 en un estado de máxima pobreza, tanta que su yerno tuvo de pagar parte de los gastos de su funeral.Las sinfonías de Karl von Ordonez han sido estudiadas y catalogadas por A. Peter Brown. Seguidamente puede verse un listado de sus 72 sinfonías, ordenadas según el catálogo de Brown por sus tonalidades

Carlos de ORDÓÑEZ(1734-1786)

Concierto para violín y orquesta en Re mayor, Brown II:D1

Ordóñez fue uno de los muchos compositores que trabajaron en Viena durante la segunda mitad del siglo XVIII. Ordóñez no era un músico profesional a tiempo completo. La mayor parte de su vida laboral transcurrió en el Tribunal Regional de Austria inferior y sus actividades musicales se desarrollaron en su tiempo libre. La elección de carrera de Ordóñez dictada por su rango social. Como miembro de la nobleza, tendría que ser una carrera musical profesional.

Las actividades profesionales de Ordóñez incluyeron la membresía de dos prestigiosos organismos de representación: el k.k. Hofund Chamber Music (donde fue empleado como músico de cámara) y Tonkunstler-Societät, en la que se desempeñó como violinista y compositor. Ordóñez fue uno de los primeros miembros de Tonkuenstler-Societaet, una organización dedicada a recaudar fondos a través de conciertos públicos para viudas y huérfanos de músicos, y mantuvo una estrecha asociación desde 1771, el año de su fundación, hasta 1784. Ordóñez también actuó regularmente en Las casas de la nobleza. El Dr. Charles Burney lo escuchó tocar en una cena musical en 1772 en el Embajador británico en Viena, Lord Stormont.

Ill Health obligó a Ordonez a renunciar en 1783. El mismo año se vio obligado a retirarse con su sueldo de su puesto en el Tribunal de Tierras de Austria Inferior, una circunstancia que le causó grandes dificultades financieras. Los últimos tres años de la vida de Ordóñez se gastaron en enfermedad y pobreza. En el momento de su muerte por tuberculosis pulmonar, Ordonez vivió una vida de la mano en la boca en alojamientos compartidos. Poseía solo unas pocas prendas de vestir y su patrimonio total, incluidos los pagos de pensiones pendientes, que se valuaron a un costo inferior al de su funeral. El saldo pendiente fue pagado por su yerno, Joseph Niedlinger, un funcionario gubernamental menor en la División de Administración de Edificios de la corte.

Para un compositor de tiempo parcial, Ordóñez fue sorprendentemente prolífico. Además de sus dos obras operísticas, una marioneta, Musica della parody d'Alceste y un Singspiel, esta vez el hombre tiene la voluntad. Ordóñez es una música del orden perdido, una cantata secular. 73 sinfonías, un concierto para violín y un gran corpus de música de cámara, de los cuales los 27 cuartetos de cuerda autenticados son de particular importancia. Los sofisticados Experimentos de Ordóñez con unidad cíclica y su gusto por las texturas de contrapunto le dan a su música una calidad muy distintiva y original. Sus sinfonías se difundieron ampliamente en copias manuscritas y Abbé Stadler señaló que habían "recibido un gran aplauso". En particular, a su opus 1 cuarteto de cuerdas se le atribuyen "algunas de las técnicas más sofisticadas de unificación cíclica anteriores al siglo XIX.

Ludwing van BEETHOVEN

Las criaturas de Prometeo (selección), op. 43


En 1800, dos años antes del Testamento de HeligenstadtLudwing Van Beethoven concibió la música de ballet "Las Criaturas de Prometeo", para honrar a la Emperatriz María Teresa, segunda esposa de Francisco de Austria. La base argumental de este ballet alegórico es la leyenda de Prometeo, a quien los griegos presentaban como un espíritu sublime, que refinó el género humano, a traves de las ciencias y las artes. La trama gira en torno a dos estatuas que cobran vida al influjo de la armonía, y con el nacimiento experimentan las pasiones terrenales. Prometeo las conduce al Parnaso para que Apolo, dios de las Artes, las ilumine con su sabiduría. La partitura pertenece al primer período compositivo de Beethoven, y registra una profunda semejanza mozartiana. Consta de una Obertura, introducción y 16 cuadros. Sin embargo, sólo la Obertura tiene sobrevida y es lo que generalmente se escucha en los conciertos. El ballet "Las Criaturas de Prometeo" fue estrenado en Viena, el 28 de marzo de 1801.






HASTA PRONTO

jueves, 17 de enero de 2019

CONCIERTO ABONO A5 ORQUESTA CIUDAD DE GRANADA VIERNES, SÁBADO 18,19 ENERO 2019



viernes 18 enero 2019 / A5
Auditorio Manuel de Falla, 20:30 horas

LA QUINTAESENCIA ESCANDINAVA

Edvard GRIEG
Last spring
Jean SIBELIUS
Tres humoresques para violín y orquesta, op. 87 & 89
Joseph SWENSEN
Sinfonietta
Johan SVENDSEN
Romance para violín y orquesta, op. 26
Carl NIELSEN
Cuatro movimientos para orquesta

(Orquestación de J. Swensen del Cuarteto en Sol menor de C. Nielsen)
JOSEPH SWENSEN violín y director

Edvard GRIEG(1843-1907)

Edvard Grieg nace en Bergen (Noruega) el 15 de junio de 1843, descendiente de una familia de escoceses. Su madre era una pianistasemiprofesional muy conocida en la vida musical de Bergen. Su padre, comerciante, compartía también la afición musical de su esposa. Obviamente, los primeros pasos de Edvard se realizan en este propicio ambiente musical, hasta que en 1858 ingresa en el Conservatorio de Leipzig para estudiar con Moscheles, Richter, Carl Reinecke, Robert Papperitz y Moritz Hauptmann. En estas fechas comienzan sus dolencias respiratorias. En 1862 hace su debut en Bergen como pianista, continuando sus estudios con Neils Gade en Copenhague a partir de 1863. En Copenhague conoce a Hans Christian Andersen y a Rikard Nordraak, quien convence a Grieg para que preste atención al folclore escandinavo, constituyendo junto al compositor danés Horneman el grupo “Euterpe” para oponerse a la influencia alemana sobre la cultura nórdica.
En 1865 realiza un viaje a Roma, volviendo a Oslo (que por aquél entonces era conocida como Christiania) al año siguiente, para preparar la fundación de la Academia Noruega de Música, que tiene lugar en 1867, el mismo año en que contrae matrimonio con su prima Nina Hagerup. En estos años conoce a Franz Liszt, quien le anima a dedicarse en exclusiva a la composición. En una ocasión en Roma, Franz Liszt le dice a Edvard Grieg: «Siga firme en su camino. En verdad le digo, usted tiene capacidad. Y sobre todo, no se deje intimidar». Esto fue un factor muy importante y alentador en la carrera de Grieg. Ésto, unido a los problemas económicos que sufría en la época hace que Edvard Grieg se embarque en la composición de Peer Gynt, un encargo que le realiza el dramaturgo Henrik Ibsen en enero de 1874.
El año 1874 es testigo de su ansiado anhelo de dedicarse en exclusiva a la composición, ello es posible gracias a una subvención anual del gobierno noruego, en la que también influyó una recomendación de Franz Liszt. Esta activad fructifica hasta alcanzar el reconocimiento internacional merced a una serie de ejecuciones de obras suyas en Londres en 1888.
Su actividad en otros terrenos no cesó. Desde 1880 era director de la Bergen Harmoniske Selskab, y en 1898 fundó el Festival de Música de Noruega. Tampoco cesó nunca de militar en favor del arte nacional, ni como pianista ni como director de orquesta en las numerosas giras de concierto que efectuaba.
En 1907 fallece en Bergen, su ciudad natal, el 4 de septiembre.
Sus primeros años están bajo el influjo de la música de Robert Schumman, influencia que se extiende hasta 1865, momento en que se aprecia ya un aire del folclore nórdico en la armonía de su música. Hacia 1870 se vislumbran elementos impresionistas, que serán oscurecidos por el inicio de una fase neoclásica. Junto a diversas colecciones de obras para piano, la obra orquestal de Edvard Grieg revela un experto armonista que, aunque influido por Debussy y Ravel, lleva la marca de una auténtica inspiración popular.
L

Estreno mundial de 'Sinfonietta', de Joseph Swensen, por la OCG
La composición está inspirada en una canción popular danesa.
Joseph Swensen es uno de los directores de orquesta actuales que no han dejado de cultivar la composición, informa la OCG en una nota. "Se trata de uno de los principales directores invitados por la OCG, desarrollando una carrera con un enfoque social hacia el cuidado de la infancia", reseña la misma nota. "Una vez más el elemento cándido, en una canción popular danesa (I skovens dybe stille ro – En la tranquilidad del bosque), centra la visión del maestro en la composición de Sinfonietta, de estreno mundial", recalca la OCG.

"Mi última composición orquestal, Sinfoniettaes una versión ampliada y revisada de un trío de cuerda que compuse hace cuatro años como regalo para mi hijo pequeño, Nicholas, con motivo de su confirmación", indica el director en declaraciones recogidas por la OCG. "Está inspirada en mi canción popular danesa favorita I skovens dybe, stille ro (En la tranquilidad del bosque), y que había oído infinidad de veces cantarla al propio Nicholas cuando era soprano solista en el Copenhgen Boys’ Choir. Sinfonietta dura unos quince minutos y está estructurada en cinco movimientos sin pausa", enumera Swensen.
Joseph Swensen es director emérito de la Scottish Chamber Orchestra, principal director invitado de la Orquesta Ciudad de Granada, asesor artístico de la Northwest Sinfornietta (USA) y profesor de violín en la Indiana University Jacobs School of Music. Swensen fue principal director invitado y asesor artístico de la Orchestre de Chambre de París (2009-2012) y director principal de la Scottish Chamber Orchestra (1996-2005). 
Mantiene colaboraciones estables con prestigiosas formaciones como la Orchestre National du Capitole de Toulouse, Orchestre National de Bordeaux, London Mozart Players, y la Orquestra Sinfónica do Porto Casa da Música. Ha actuado, entre otros, en el Mostly Mozart Festival de Nueva York, en los Festivales de Tanglewood y Ravinia, BBC Proms, Barbican de Londres y el Concertgebouw de Ámsterdam.
Como solista de violín, faceta que ha retomado recientemente, ha actuado con la Colorado Symphony y Los Ángeles Chamber Orchestra. También dirige desde el violín, como hace habitualmente con la Orchestre de Chambre de París, London Mozart Players y la Scottish Chamber Orchestra. Con esta última ha grabado los conciertos para violín de Brahms, Mendelssohn y el segundo de Prokofiev para el sello Linn Records, obteniendo un exitoso reconocimiento internacional.
Dentro de su faceta de músico de cámara, Swensen actúa con el pianista y director norteamericano Jeffrey Kahane y con el violoncellista Carter Brey (Kahane Swensen Brey Trío).
Jean SIBELIUS (1865-1957)
Fuente.- "El Pais"
El pobre Sibelius vivió en tiempos difíciles que convirtieron su música en algo que no era. Nació en Rusia y hablaba sueco, algo muy duro de admitir para los finlandeses. Al fin y al cabo, es nuestro héroe nacionalista. Hoy día incluso los populistas liberales escuchan su música al tiempo que abrazan la bandera finlandesa y ven partidos de hockey sobre hielo.
Cuando Sibelius llegó de la periférica Hämeenlinna a la ligeramente menos periférica Helsinki, un puñado de intelectuales se habían inventado la gran idea de algo llamado Finlandia. Como a Sibelius le encantaban la buena comida y las bebidas alcohólicas de primera (nunca bebía cerveza ni nada barato), se sentaba siete días a la semana en el único restaurante de Helsinki, el Kämp, y se veía obligado a escuchar la propaganda nacionalista.
En lo más profundo de su mente sabía que todo aquel parloteo no era para él. A los 10 años ya se había dado cuenta de que era un genio. En aquella época, genio era sinónimo de artista. Si querías ser un artista internacional, eras un genio, así que se tuvo por un genio con toda naturalidad y, finalmente, todos los demás hicieron lo propio.
Y era un genio. Como compositor, eso significa que puedes crear música que suena como algo único. La música de Sibelius es reconocible; tiene ese sabor personal distintivo. Lo mismo sucede con todos los genios, de Beetho­ven a Bartók. Ser único significa haber creado algo universal. Pero eso no encaja con el papel de un compositor nacionalista. La función de Sibelius fue inventar la música finlandesa, mostrar al mundo qué intelectual y civilizada era la recién nacida nación surgida de los bosques. Como nunca hubo rivales para Sibelius, cualquier cosa que componía se ajustaba a este propósito.
En Helsinki se celebró una gala benéfica en 1899. Tres de los comensales del restaurante Kämp escribieron una historia muy imaginativa sobre la historia del pueblo finlandés y pidieron a Sibelius que escribiera alguna música para acompañarla y él lo hizo como persona complaciente que era. La última escena contaba la valiente historia del futuro de los finlandeses. Por algún motivo, los escritores pensaban que la tecnología moderna era la clave para un brillante futuro. Como Sibelius había admirado siempre los trenes, la música se concentró en describir una locomotora de vapor mientras salía de la estación. Para la sección B escribió un emotivo himno.
 Algunos años después, la pieza se bautizó como Finlandia.No fue idea de Sibelius pero, como pensaba que no era una de sus mejores obras, accedió. Finalmente, Finlandia se independizó y tuvo que vérselas con su nuevo vecino, la Unión Soviética. Durante la Segunda Guerra Mundial, Sibelius se vio obligado a aceptar el texto patriótico para el himno de Finlandia. “No estaba pensado para cantarse”, susurró, pero nadie le escuchó. Es su obra más famosa, por supuesto. Ha sido el himno nacional de Biafra, es un himno religioso popular en muchas iglesias y por algunos sitios de Europa oriental la cantan en los brindis. Muy flexible, siempre eficaz. Pero nada que ver con el misterio de ser finlandés.
 A Sibelius siempre le preguntaban de qué trataba su música. “Música pura”, respondía, como Brahms. Luego querían saber cuál era la inspiración de la música. Todos los creadores saben que la inspiración como tal no existe. Hay que crear la obra. A veces todo brota con fluidez, pero la mayor parte del tiempo no es más que trabajo duro. Sibelius componía de noche, ya que de día sus cinco hijas armaban un barullo tremendo y él no tenía un estudio propio. Para dar una respuesta, decía que su inspiración era la naturaleza. Era una manera generalmente aceptada de hablar del proceso creativo, utilizada por los artistas ya en tiempos de Goethe. Para un artista romántico, la naturaleza era algo que podían admirar cuando se hallaban cómodamente sentados en casa.
 Los finlandeses han vivido siempre en medio de la naturaleza, al lado de un oso, frente a los ojos de un alce. Como el clima de Finlandia es insoportable 11 meses al año, estar en la naturaleza significa luchar contra las fuerzas superiores. Cazamos, pescamos, cogemos setas y bayas y vivimos de la naturaleza. Sibelius, no. Era todo lo urbano y centroeuropeo que se podía ser. Le compraron sus primeras botas de goma a los 80 años y jamás se las puso. Iba vestido siempre como un auténtico dandi y, cuando disfrutaba de la atmósfera de la naturaleza, se sentaba en su silla Biedermeier debajo de un pino y fumaba un puro.
Para mí, Sibelius es perfecto. Me siento a gusto en ciudades urbanas, igual que él. Odio la naturaleza si tengo que estar en estrecho contacto con ella. Pero puedo sentir las fuertes emociones de la música de Sibelius. No son ni patrióticas, ni finlandesas, sino profundamente humanas y universales. ¡Qué maravillosa coincidencia que seamos los dos finlandeses!
Minna Lindgren, musicóloga finlandesa.-
núm.1 op.87 Commodo





Johan Severin Svendsen (30 de septiembre de 1840 - 14 de junio de 1911) fue un compositor, director de orquesta y violinista noruego. Nacido en Christiania (ahora Oslo), Noruega, vivió la mayor parte de su vida en Copenhague, Dinamarca. La producción de Svendsen incluye dos sinfonías, un concierto para violín, un concierto para violonchelo y el Romance para violín, así como varias rapsodias noruegas para orquesta. Hubo un tiempo en que Svendsen era un amigo íntimo del compositor alemán Richard Wagner

Carl Nielsen

(Carl August Nielsen; Sortelung, 1865 - Copenhague, 1931) Compositor danés que destacó por sus composiciones premeditadamente simples. Entre 1884 y 1887, estudió en el Conservatorio de Copenhague y después realizó diversos viajes de estudio a Alemania, Austria, Francia e Italia.
 Regresó a Copenhague, donde fue violinista de la orquesta del Teatro Real, y en el que, entre 1908 y 1914, fue director de orquesta. En 1916 fue nombrado profesor del Conservatorio de la capital danesa, centro que dirigió en 1931. Entre 1915 y 1921 fue director de orquesta de la sociedad Musikforeninger, en la que dio a conocer gran parte de sus composiciones.
Escribió seis Sinfonías, en las que se deja ver su evolución musical. En las dos primeras (1892 y 1902) sigue la forma clásica del género. En la tercera (Expansiva, 1911) sigue el elemento formal clásico pero el tema y los ritmos son ya personales. En la cuarta (Lo inextinguible, 1916) dio gran originalidad y dinamismo a sus ritmos. La quinta (1922) es la más larga, aunque sólo presenta dos movimientos, y la sexta (Sinfonía semplice, 1925) tiene carácter de música de cámara.
Fue autor de las óperas Saul og David (1901), con grandes coros polifónicos, y Maskerade (1906), de carácter cómico. Realizó también dos grandes libros de canciones destinados a la escuela y a la familia.
HASTA PRONTO

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