ueves 16 mayo 2019 / A12 Auditorio Manuel de Falla, 20:30 horas
ÓPERA LA ITALIANA EN ARGEL
Gioachino ROSSINI L’italiana in Algeri (dramma giocoso en dos actos de Angelo Anelli)
KARINA DEMUROVAalto (Isabella) JORGE FRANCOtenor (Lindoro) JOSÉ COCA LOZAbarítono (Mustafá) VÍCTOR CRUZbarítono (Taddeo) VERÓNICA PLATAsoprano (Elvira) INÉS BALLESTEROSmezzosoprano (Zulma) FRANCISCO CRESPO bajo (Haly) Coro la Orquesta Ciudad de Granada(Héctor E. Márquez, director) RAFA SIMÓNdirector de escena GIANCARLO ANDRETTAdirector
Heredera de la tradición bufa napolitana,La italiana en Argeles una ópera en dos actos con música de Gioachino Rossini y libreto de Angelo Anelli que, desde su estreno en 1813, recibió el inmediato reconocimiento de la crítica y el público. La melodía es característica del estilo de Rossini, en donde fusiona una vibrante energía sostenida junto a melodías originales que permiten a los cantantes abordar arias con un espectacular virtuosismo.
La creación cómica, que firmó con apenas veintiún años, narra cómo Isabella, una italiana emprendedora que explota su encanto e inteligencia, libera a su novio Lindoro hecho esclavo por el rey de Argel. El libreto aborda temas tan contemporáneos y universales como la interculturalidad y la lucha entre sexos, en un clima caótico plagado de bellas y complejas tesituras musicales.
Si bien algunos expertos sugieren que probablemente empleó un poco más de tiempo para escribir esta obra, de lo que no hay duda es de la seguridad juvenil de Rossini, un atributo del cual parece haber dotado a la heroína de la ópera. Isabella, la última en llegar al harén de Mustafá en Argel, da la impresión de no darse cuenta del peligro que corre. Incluso cuando Taddeo, su anciano protector, complica la situación al creer, de manera un poco ridícula, que puede rivalizar tanto con Mustafá, el Bey de Argel, como con Lindoro, prisionero de éste último y novio de la joven, para ganarse el afecto de Isabella, ésta consigue embaucar a sus captores y elabora un plan para escapar del palacio del soberano.
La trama deLa italiana en Argelmuestra la fascinación continua de principios del siglo XIX por lo turco; una obsesión por lo exótico y lo extraño provocada por el choque cultural secular entre Europa y el Imperio otomano. Ya sea adrede o no, la ópera de Rossini es como una metáfora sobre la manera de vencer nuestros miedos, donde el humor y la astucia nos sirven de guías.
Como podemos esperar de Rossini, la música es enérgica, alegre y melodiosa a lo largo de toda la obra. Y, si bien tiene el singular sello inmediatamente reconocible de Rossini, muestra que éste no trabajó en una burbuja; en la partitura hay huellas claras tanto de Haydn como de Beethoven, compositores a los que el joven músico admiraba, aunque escritas con el talento supremo de Rossini para expresar la comedia a través de la música.
viernes 26 abril 2019 / M4
Auditorio Manuel de Falla, 20:30 horas
MOZART INSTRUMENTAL / Flauta
Franz Xaver RICHTER
Adagio y fuga para cuerdas en Sol menor
Wolfgang Amadeus MOZART
Concierto para flauta en Re mayor, KV 314
Franz Xaver RICHTER
Sinfonía a ocho nún. 3 en Do mayor, op. 4
Jan Vaclav Hugo VORISEK
Sinfonía en Re mayor, op. 23
KAREL VALTER flauta y director
La Orquesta Ciudad de Granada presenta una nueva jornada de música
clásica con el espectáculo ‘Mozart Instrumental’. Tras disfrutar del
oboe como protagonista del anterior concierto, en esta ocasión, la
flauta será quien domine la elección de las obras. El Auditorio Manuel
de Falla de la ciudad acogerá el espectáculo de la orquesta granadina el
próximo 26 de abril a las 20:30.
El músico Karel Valter será el director de la OCG en esta ocasión.
Nacido en 1980 en Praga, estudió desde muy joven flauta, flauta
travesera y dirección en escuelas de su República Checa natal. Ha
participado como solista en la agrupación Café Zimmermann o la orquesta
barroca La Cetra and Capriccio. Como director, ha trabajado
anteriormente en el Basel Theater, el Teatro Arriaga de Bilbao, con la
Orquesta Barroca de Sevilla o la Orquesta Ciudad de Granada en varias
ocasiones.
Flauta como protagonista
La selección de obras para este concierto cuentan con la flauta como
protagonista absoluto de las composiciones. Franz Xaver Richter y Jan
Vaclav Hugo Vorisek acompañarán al compositor que da nombre al
concierto, Wolfgang Amadeus Mozart. Del compositor austríaco se
disfrutará la obra ‘Concierto para flauta en Re mayor, KV 314’. La
‘Sinfonía en Re mayor, op. 23’ de Vorisek será la segunda de las
selecciones. El compatriota de Valter, Franz Richter, contará con dos
elecciones durante el concierto, ‘Adagio y fuga para cuerdas en Sol
menor’ y ‘Sinfonía a ocho nún. 3 en Do mayor, op. 4’.
Richter, Franz Xaver (1709-1789).
Compositor moravo. La primera
referencia de su carrera se remonta a cuando fue nombrado vice-maestro
de capilla del príncipe abad Anselm von Reiching, en Kempten (1740).
Reapareció como cantante y violinista en la corte de Mannheim, en 1747,
donde comenzó la composición de sinfonías, música sacra y oratorios. Sin
embargo, por disensiones con el estilo imperante en la corte de
Mannheim, dado que él estaba profundamente arraigado en el Barroco,
abandonó el puesto y se estableció en Estrasburgo, donde fue maestro de
capilla de su Catedral desde 1769, con Pleyel como ayudante a partir de
1783.
Pese a su estilo fundamentalmente conservador dentro del
Barroco, basado en el contrapunto, tal vez por haber sido educado dentro
de la tradición de Fux, Richter tuvo su lugar dentro de los renovadores
de la escuela de Mannheim y muestra una gran maestría dentro de sus
sinfonías, sonatas y música sacra. Sin embargo, en sus cuartetos merece
ser considerado como uno de los precursores de las formas clásicas.
Entre sus discípulos se encontraron Kraus y Stamitz.
Bibliografía.
HONEGGER, Marc, Diccionario de la Música. Madrid, Espasa Calpe, Segunda Edición. 1993.Historia de la Música Clásica. Madrid, Planeta. 1983
Adagio y fuga para cuerdas en Sol menor
.
Mozart escribió el Concierto para Oboe en Do mayor, K. 314 en 1777 y en 1778 lo reescribió para flauta en Re mayor, convirtiéndose en el Concierto para Flauta nº 2.
Las dos versiones, para oboe y flauta
suenan muy diferentes, pero poder oir las dos versiones nos servirá
para compararlas y elegir aquella que más nos guste, a pesar de ser
practicamente idénticas.
El concierto original para oboe
es una pieza de las más valoradas nunca escritas para este instrumento.
Como curiosidad hay que decir que la partitura original, la del concierto para oboe, se perdió, y se pudo recosnstruir gracias a la versión del concierto para flauta.
El Concierto para Flauta nº 2 lo escribió Mozart para el flautista Ferdinand De Jean, quien finalmente no se lo pagó, por estar basado en una composición anterior.
El Concierto K 314 en Do mayor para oboe y el Concierto para Flauta nº 2 en Re mayor tienen los siguientes movimientos:
Allegro aperto
Andante ma non troppo
Allegro
Sinfonía en do mayor 1. Vivace 2. Andante con Sordini 3. Tempo di Menuet - Trio sempre piano Koncert orchestru Bona Nota v České Skalici 27. 4. 2014 Wikipedia: Franz (checo: František) Xaver Richter, conocido como François Xavier Richter en Francia (1 de diciembre de 1709 - 12 de septiembre de 1789) fue un cantante, violinista, compositor, director de orquesta y teórico musical austro-moravo que pasó la mayor parte de su vida primero en Austria y más tarde en Mannheim y en Estrasburgo, donde era música. director de la catedral. Desde 1783 en el alumno favorito de Haydn, Ignaz Pleyel fue su ayudante en la catedral. El más tradicional de los compositores de la primera generación de la llamada escuela de Mannheim, fue considerado en su época como un contrapuntista. Como compositor, se sentía igual de cómodo en el concierto y en el estilo estricto de la iglesia. Mozart escuchó una misa de Richter en su viaje de regreso de París a Salzburgo en 1778 y la llamó escrita con encanto. Richter, como lo muestra claramente un grabado contemporáneo, debe haber sido uno de los primeros conductores que realmente condujo con un rollo de música en la mano. Richter escribió principalmente sinfonías, conciertos para instrumentos de viento de madera, trompetas, cámara y música de la iglesia, y sus misas recibieron un elogio especial. Era un hombre de un período de transición, y sus sinfonías de alguna manera constituyen uno de los vínculos perdidos entre la generación de Bach y Handel y el clásico vienés. Aunque a veces es contrapunto de una manera aprendida, las obras orquestales de Richter, sin embargo, exhiben considerable impulso y entusiasmo. Hasta hace unos años, Richter "sobrevivió" con grabaciones de su concierto de trompeta en Re mayor, pero recientemente varias orquestas de cámara y conjuntos han tomado muchas de sus piezas, particularmente sinfonías y conciertos, en su repertorio.
Sinfonía a ocho nún. 3 en Do mayor, op. 4
Jan Václav Hugo Voříšek (Johann Hugo Worzischek, 11 de mayo de 1791, Vamberk, Bohemia - 19 de noviembre de 1825, Viena, Austria) fue un compositor, pianista y organista checo. Symhony en D, op. 24 (1821) 1. Allegro con brio 2. Andante 3. Scherzo: Allegro ma non troppo 4. Finale: Allegro con brio. La sinfonía en re mayor, op. 24, es la única obra en este género del compositor de origen bohemio Jan Václav Voříšek. Lo escribió en 1821 a los 30 años; murió joven, con solo 34 años. La dedicación a Aloys von Fuchs se inscribió en la propia mano del compositor el 14 de abril de 1823. Está calificada para una orquesta clásica estándar típica de las últimas sinfonías de Haydn o Beethoven: 2 flautas, 2 oboes, 2 clarinetes, 2 fagotes, 2 trompas, 2 trompetas, timbales y cuerdas.] De hecho, a menudo se ha comparado con los principios de Beethoven, aunque se escribió solo seis años antes de la muerte de ese maestro, 16 meses después de Voříšek. Era amigo de Schubert y puede que también haya sido influenciado por ese compositor. La Sinfonía en D es la obra más famosa de Voříšek, y es la primera gran contribución checa a la literatura sinfónica del siglo XIX.
Symhony in D, Op. 24 (1821)
1. Allegro con brio
2. Andante
3. Scherzo: Allegro ma non troppo
4. Finale: Allegro con brio.
viernes 5 abril 2019 / M3
Auditorio Manuel de Falla, 20:30 horas
MOZART INSTRUMENTAL / Oboe
LA MÚSICA INTERIOR (TALLERES Y CONCIERTO)
Carl Philipp Emanuel BACH
Sinfonía n. 3 en do mayor H. 659 (W. 182/3) Wolfgang Amadeus MOZART
Concierto para oboe en Sol mayor KV ROQ, (versión de Ramón Ortega) Felix MENDELSSOHN-BARTHOLDY
Sinfonía para orquesta de cuerda núm. 9 RAMÓN ORTEGA QUERO oboe ALEXIS AGUADO concertino y director
En esta grabación de un Concierto en el Prinzregententheater de Múnich en 1998, el Bach Collegium Munich actúa bajo la dirección de Christopher Hogwood, uno de los representantes más reputados de actuaciones históricamente correctas, y practica varias obras de Carl Philipp Emanuel Bach.
Carl Philipp Emanuel Bach - Sinfonía en do mayor, Wq 182.3
0:25 I. Allegro Assai - Adagio 6:08 II. Allegretto
Carl Philipp Emanuel Bach, considerado como el compositor más exitoso de la familia Bach, pasó la mayor parte de su vida en Berlín en la corte de Federico el Grande. Su fama se ha escrito durante su vida principalmente como un gran maestro, autor del famoso libro "Tratando de tocar la verdadera forma de tocar el piano" (Ensayo sobre la verdadera manera de tocar el piano). Más allá de eso, él era famoso por ser un improvisador excepcional, superando a todos los rivales. Carl Philipp Emanuel Bach fue especialmente apreciado por grandes compositores como Haydn, Mozart, Beethoven y Schubert. Sin embargo, nunca fundó ninguna escuela. Su forma de componer es singular, intelectual, a veces algo dura, siempre estrella, incluso cuando estaba siendo ingenioso. Beethoven, nunca tuvo ningún respeto por el instrumento para el que estaba escribiendo.
Mozart: Concierto para oboe, en Do mayor
A los 21 años y en compañía de su madre, el 22 de septiembre de 1777
Wolfgang Amadeus Mozart se embarcó en un viaje que lo llevaría a
Augsburgo, Mannheim y París, en busca del anhelado puesto en la corte
que le fue esquivo durante toda su vida. Como era costumbre en la
familia, abundaron las cartas intercambiadas por Wolfgang y Maria Anna
con el padre y esposo, Leopold. Gracias a ellas, los estudiosos han
podido concluir que el Concierto para oboe y cuerdas en Do mayor,
perdido durante un siglo y medio, viajaba junto a los Mozart en su
versión autógrafa.
Giuseppe Ferlendis fue un joven virtuoso del oboe que procedía de
Bergamo, Italia. Su incorporación a la corte de Salzburgo está fechada
el 1 de abril de 1977, según el decreto firmado por el arzobispo
Colloredo. Casi de la misma edad que Mozart, se hicieron muy amigos. Se
desconoce si Ferlendis solicitó a Mozart la composición, pero de las
cartas señaladas se desprende que Mozart hace el viaje llevando consigo
los originales de un concierto para oboe escrito para él. Es más, en
Mannheim, aprovechó de obsequiar el mismo concierto a Friedrich Ramm,
oboísta de la famosa corte.
Ramm quedó encantadísimo con el concierto, haciendo de él su "caballito de batalla", su cheval de bataille,
en palabras de Wolfgang. En pocas semanas, pudo interpretarlo en cinco
oportunidades, llegando así a oídos del flautista amateur Ferdinand de
Jean, joven dilettante holandés, quien, luego de conocer al autor,
comisionó a Mozart nada menos que dos cuartetos y tres conciertos para
flauta por la suma de doscientos gulden, que a Wolfgang y a su madre les sentaban de maravillas para solventar alimentación y estadía.
Wolfgang Amadeus se abocó a la tarea, pero, como "no siempre está uno
con buen ánimo para componer", solo alcanzó a componer dos de los tres
conciertos acordados. El tercero lo suplió con una transposición del
concierto para oboe. Pese a que era usual en la época el arreglo para
otro instrumento de conciertos propios y ajenos, el flautista amateur no
quedó conforme. Solo pagó 96 gulden de los doscientos comprometidos. Al
recibirlos, Mozart supuso que se trataba de un adelanto, comentando a
su padre que el holandés debe creer que 96 gulden son la mitad de
doscientos. Concierto para oboe en Do mayor, KV 314
Durante todo el siglo XIX y principios del XX solo se conoció la versión
para flauta (Concierto No 2 en Re mayor, K 314), aunque siempre se
entendió que se trataba de una trasposición, una recreación en formato
"alternativo" de un original perdido.
Este original perdido, para oboe, solo se descubrió en 1920, en
Salzburgo, cerrando así el ciclo vital del único concierto para oboe que
escribió Mozart, hoy el más conocido y demandado del repertorio para el
instrumento, por su exquisita gracia y elegancia.
Allegro aperto ∙
Adagio non troppo ∙
Rondo. Allegretto
Felix Mendelssohn Bartholdy (1809-1847)nació en Hamburgo el 3 de febrero de 1809, en el seno de una familia de origen judío. Su padre, un importante banquero, se convertiría al protestantismo en 1822. Entre los años 1811 y 1813 la familia se establece en Berlín, con motivo de la ocupación de Hamburgo por los franceses. En 1816 Felix fue bautizado como cristiano, antes de que lo hiciera su padre, para poder integrarlo a la cultura europea, cosa que solo conseguiría parcialmente. Debido a la gran riqueza de su familia, la educación de Felix fue excepcional. Al ser judíos no tenían acceso a la escuela pública, por ello su padre contrató como maestros particulares a los mejores de la época. Entre ellos Friedrich Zelter, director de laSingakademiede Berlín y consejero musical de Goethe.
Zelter un músico mediocre pero de gran influencia, defendía a la gran música de los barrocos frente a ladecadenciade sus contemporáneos. Inculcó en el joven Mendelssohn el amor a la música del pasado. En el mes de noviembre de 1821, durante su estancia en Weimar, le presentó a Goethe, el cual lo consideró como un niño prodigio. Durante sus estudios con Zelter, Mendelssohn compuso sus sinfonías para cuerda. Un total de doce sinfonías compuestas entre 1821 y 1823. En el mes de diciembre de 1823 empezó otra sinfonía, la Nº13, que abandonó, para dedicarse a la composición de su primera sinfonía para gran orquesta.
La“Sinfonía para cuerdas Nº 9 en do mayor”compuesta en dos semanas, entre el 28 de febrero y el 12 de marzo de 1823, sigue la construcción de la anterior. Después de una introducción lenta aparece el vigoroso primer tema delallegro, seguido del segundo más lírico. En elandantevuelve a emplear los instrumentos solistas. En este caso cuatro violines, dos violas, violoncelo y contrabajo. Crea un movimiento de música de cámara. Elscherzocontiene un trio inspirado en el folklore suizo, que el propio autor titula como“La Suisse”.Durante el mes de julio de 1822 pasó unas vacaciones con su familia en los Alpes suizos. Entre sus recuerdos de viaje se encontraba la música popular que incorporó a su obra. Termina con unallegro vivacedonde vuelve a demostrar su dominio del contrapunto
viernes 29 marzo 2019 / A10
Auditorio Manuel de Falla, 20:30 horas
RAMÓN ORTEGA Y EL OBOE DE PASCULLI
Antonín DVOŘÁK Serenata para vientos, violoncello y contrabajo, op. 44. Antonio PASCULLI
Concierto para oboe sobre motivos de La Favorita de Donizzeti Wolfgang Amadeus MOZART
Sinfonía núm. 29 en La mayor, KV 201 RAMÓN ORTEGA QUERO oboe y director Durante dos semanas, con conciertos el 29 de marzo y 5 de abril, el
protagonista junto a la Orquesta Ciudad de Granada será uno los
intérpretes granadinos más internacionales, el prestigioso oboísta Ramón
Ortega Quero, actualmente oboe solista de una de las mejores
formaciones sinfónicas europeas, la alemana Symphonieorchester des
Bayerischen Rundfunks. Ramón actuará junto a la formación granadina en
su doble condición de director y oboísta (viernes 29 de marzo) y como
oboe solista (5 de abril) interpretando obras de Pasculli y Mozart,
respectivamente. Previamente podremos escuchar una maravillosa pieza no muy habitual debido a la formación instrumental que requiere: la Serenata para vientos
de Dvořák. Se trata de una obra en la que el estilo lírico y melódico
del compositor checo se suma al singular encanto que producen oboes,
clarinetes, fagotes, contrafagot y trompas. Este conjunto se completa
por un violonchelo y un contrabajo que ayudan en el desempeño armónico, y
en sí mismo supone una buena ocasión para poner en primer plano la
labor de algunos magníficos profesores de la orquesta, así como la
capacidad de Ortega Quero como oboe y director para dejar su impronta en una obra que
requiere unos efectivos muy distintos a los que se utilizan normalmente.
I. Moderato, quasi marcia;
II. Minuetto. Tempo di minuetto;
III. Andante con moto;
IV. Finale. Allegro molto;
Antonio
Pasculli fue uno de los grandes virtuosos del oboe, instrumento para el que
escribió la música de gran brillantez, haciendo demandas fenomenales en
cualquier intérprete. Nacido en Palermo en 1842, se embarcó en una carrera como
intérprete a la edad de catorce años, apareciendo en Italia, Alemania y
Austria. En 1860, a la edad de dieciocho años, se convirtió en profesor de oboe
y cor anglais en el Conservatorio de Palermo, donde enseñó hasta 1913. Su
carrera como compositor, durante la cual también apareció con su hermano
Cayetano, un violinista, llegó a su fin en 1884, cuando parecía que podría
estar perdiendo la vista. Pasculli usó un oboe de madera de boj y un corno
inglés-eleven clave.
Como director de orquesta desde
1879 Pasculli dirigió el Cuerpo Municipal de Música en Palermo, insistiendo en
que sus compañeros de viento también deben de tocar los instrumentos de cuerda,
permitiendo así la banda para abordar un repertorio mucho más amplio y más
aventureros. La orquesta se disolvió el retiro de Pasculli en 1913. Sobrevivió
a sus tres hijos, el menor de los cuales murió en la Gran Guerra. De sus seis
hijas dos se convirtieron en los arpistas.
Pasculli proveyó de repertorio
oboe virtuoso en sus fantasías sobre temas de óperas populares de su tiempo.
Estos incluyen de Donizetti La favorita, Poliuto y L'elisir d'amore, de Verdi I
Vespri Siciliani, Un ballo in maschera y Rigoletto, de Bellini Il Pirata y La
Sonnambula y hugonotes de Meyerbeer. Otras composiciones para oboe incluyen tres
estudios característicos, incluyendo Le Api (Las Abejas), un trío Concertante
para oboe, violín y piano en temas de Guillermo Tell de Rossini, su Ricordo di
Napoli y una transcripción de los Caprichos de Rode. Otras obras fueron
escritas para su banda. En sus fantasías operísticas del material temático es
de menor importancia que las exigencias técnicas sorprendentes hechas en
cualquier reproductor, en la ornamentación, cadencias y otros elementos de
virtuosismo. Las alusiones musicales pueden ahora se perderán, pero el
despliegue técnico sigue siendo supremo.
Concierto para oboe sobre motivos de La Favorita de Donizzeti
La“Sinfonía Nº 29 en la mayor “ KV 201
puede considerarse como la primera gran sinfonía de Mozart. Escrita en
Salzburg el 6 de abril de 1774. Con ella empieza un periodo de gran
inspiración, pero en esta época dará más importancia a otros géneros que
al sinfónico. El primer tema del allegro moderato
inicial es uno de los mayores hallazgos mozartianos. Después de un
reposado andante sigue un minuetto de sutil gracia, terminando con un allegro con spirito. Apunte biográfico.- El
arzobispo Colloredo no permitía a los Mozart salir de Salzburg, una
ciudad donde nada ocurría. El príncipe elector de Baviera Maximiliano
III encargó una ópera cómica a Mozart para el próximo carnaval.
Colloredo no pudo negar el permiso para que los Mozart fueran a Munich,
para no ofender al soberano bavarés. A finales de año padre e hijo salen
hacia Munich y el 13 de enero de 1775 se estrena con un notable éxito “La finta giardiniera”.
Colloredo que también se encontraba en Munich ni asistió a su audición,
despreciando a Mozart. El 7 de marzo de 1775 Mozart regresa a Salzburg
donde permanecería hasta el año 1777. Durante este periodo no escribió
ninguna sinfonía. Mozart
no podía quedarse en Salzburg, necesitaba buscar el éxito por Europa.
Después de múltiples súplicas al arzobispo para que los dejara marchar,
lograron que Mozart partiera pero acompañado solo por su madre. Leopold
debería quedarse con su trabajo en la orquesta del arzobispo. Madre
e hijo salieron de Salzburg con destino a París el 23 de septiembre de
1777. La primera etapa del viaje fue Munich, en cuya corte no encontró
el apoyo necesario. Salió hacia Augsburg, la ciudad de su padre, en la
que estuvo poco tiempo. El 26 de octubre partieron hacia Mannheim.
Aunque su destino era París, la fama de la orquesta de Mannheim atrajo a
los Mozart, siempre dirigidos mediante cartas por Leopold. Cuando
llegaron fueron muy bien acogidos por los músicos allí congregados.
Cannabich era el director de la orquesta y Holzbauer el Kapellmeister.
Pero en la época en que llegó Mozart, el trono de Baviera se une con el
del Palatinado, por dicho motivo la corte se traslada a Munich, como
hemos relatado al hablar de Stamitz. Aquello significaba el final de la
orquesta de Mannheim. Mozart descubre entusiasmado el uso de los
clarinetes, durante esta visita a Mannheim. La
estancia en Mannheim se prolongó, a pesar de no haber podido conseguir
ningún cargo en la orquesta, debido a que Mozart se enamoró de Aloysia
Weber, una jovencita cantante de ópera, hija de un copista del teatro de
la ciudad. Se encaprichó tanto de ella que planeó acompañarla a Italia,
ella como cantante y él como compositor. Pero las cartas de su padre
Leopold lo convencieron de que aquello sería una locura y el 14 de marzo
abandonaba Mannheim hacia París. Años mas tarde Mozart se casaría con
Constanza Weber, hermana de Aloysia. Varios
de los músicos de Mannheim ya estaban establecidos en París cuando
llegó Mozart, los cuales le pusieron en contacto con el mayor
organizador de conciertos en la capital gala, Jean Le Gros, del cual
como ya se ha dicho dependían los Concerts spirituels. Para esta orquesta Mozart compuso su famosa sinfonía París